viernes, 17 de noviembre de 2006

El viaje a Praga (II)

Seguimos con la 2ª parte del relato El Viaje a Praga. Si no has visto la primera parte, no busques en el emule, hay que leerla. Eso sí, dentro de unos tres o cuatro años sacarán la película, protagonizada por Omar Sharif en el papel de Juan de Dios Pinto, el que hacía las pelis de Jaimito en el de Benji, Josue Alonso as Himself, y Rowan Atkinson en el mío propio.

Por dónde iba... Ah sí, pues eso, que salimos del aeropuerto, y cogimos un autobús en el cual hay que comprar dos billetes, uno para nuestro organismo, y otro para el equipaje. (Espero que Esperanza Aguirre no esté leyendo esto...). El paisaje hasta el centro, normalito. Bloques y bloques de pisos grises.

Y según vamos a realizar el primer trasbordo para coger el metro... conato de robo/pérdida de mochila protagonizada por Carlos (voy a dirigirme a mí en tercera persona, que si no alguno no se entera) y unos ingleses del sur de Inglaterra. Carlos con sus gracietas, baja solo con su maleta, hasta que 30 segundos más tarde se percata de que no llevaba "la mochila de Pocholo" (se parece, es de piel). Jacob toma las riendas de la situación y junto con Carlos se encaminan hacia el autobús para ver si estaba allí. El autobusero, ya antes de siquiera abrir la puerta, ya nos está gritando algo así como "Tzesko tezsko", que viene a ser "Putos guiris de mierda, es que sois gilipollas!!!". Nos abre la puerta, nos invita a pasar, y nos indica que allí no hay nada. Chungo.

Con los brazos bajados, vamos hacia el metro, y Carlos se reencuentra con su mochila. Con su mochila, y: su disco duro portátil, un mp3, unos cascos, unos disquettes, unos altavoces, el móvil, el cargador del móvil, unas rayban, unas gafas molonas, un libro de Borges, la matrícula de la universidad (verídico), tres pares de calzoncillos, dos de calcetines, dos camisetas, las tarjetas de www.conqueingredientes.com, unas pegatinas de la Pantera Rosa, flyers de recuerdo, y no se qué mas. La mochila la tenía una guiri. Carlos va y la dice: "This bag is mine, motherfucker, daughterofabitch, mala pécora!!!". Bueno, lo último no lo dijo. La chica, traduciendo, contesta algo así como "Es que yo creía es que yo pensaba... Si te la iba a dar". "Mira bonita: el creíque y el penseque son amigos del tonteque, trae pacá". Y los 300 kilos de mochila volvieron a la chepa de Carlos.

Sin más sobresaltos, nos dirijimos al Hotel Ibis de Praga. Está chuli. Tiene como amapolas dibujadas por las paredes y todo. Mientras esperamos a que nos preparen las dos habitaciones triples para ocho personas, la primera pinta de Praga. En realidad fueron dos. Estas pintas sirvieron como presentación de la flamante incorporación del Pinta Monkeys: Jacob.

Mientras apurábamos el zumito de centeno, cebada, o lo que sea, un murmullo comenzó a recorrer la mesa. Un murmullo que tomó forma de: "Fiuuu Fiuu". Qué difícil escribir la onomatopeya de un silbido. Y conocimos a Susana, la camarera. El prototipo de chica checa. Muy simpática la zagala. Y además estaba bien buena, todo hay que decirlo. Alta, delgada, morena y de ojos claros.

Tras esto, dejamos las maletas, y procedemos a adentrarnos en la fría e inhóspita Praga. Fría fría no se, porque a cada treinta pasos que dábamos, nos adentrábamos en un bar para degustar la segunda mejor cosa de la República Checa: sus birras.

El lunes más...

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